Noticias con mirada de periodistas

Cómo afrontar la Navidad con una silla vacía en casa

16.12.2014 22:02

Expertos en Psicoterapia y de servicios de apoyo al duelo se reúnen esta semana en Europa para discutir sobre las mejores formas de encarar las Fiestas cuando se perdió a un ser querido. Aquí, algunas de las propuestas.

Aunque se la suele calificar como dulce, la Navidad es amarga para miles de personas que sienten intensamente la muerte reciente de una persona amada y se acongojan cada vez que escuchan Felices fiestas porque en su mesa habrá una silla vacía. Sienten rabia, añoranza y el deseo -verbalizado unas veces y callado otras- de acostarse el 20 de diciembre y despertar a mediados de enero, cuando las luces navideñas hayan desaparecido de la ciudad.

Para ayudar a afrontar esos días, en los que se está con el alma rota por la ausencia de la madre, el padre, el hijo, la hermana, o la pareja que se fue, en una gran cantidad de de ciudades esta semana hay convocadas conferencias sobre ese hueco que nada ni nadie puede llenar.

Las conferencias están inspiradas en la que desarrolló Alba Payàs, la directora del Instituto de Psicoterapia Integrativa Relacional (IPIR) de Barcelona en 2001, cuando dirigía el Servicio de Apoyo al Duelo de Girona y las charlas que se hacían en muchas unidades de duelo de EE.UU.

Payàs propone planificar con antelación lo qué se va a hacer en estos días, con un plan A que incluya más actividades sociales y de mayor riesgo emocional, y un plan B con más tiempo de descanso, de más intimidad. Considera que hacer esta planificación dará más sensación de control y no se estará tan sometido a la angustia de tener que decidir sobre la marcha qué hacer en un momento de desbordamiento.

Su propuesta incluye una reunión familiar antes de que lleguen las fechas en la que, dice, es importante que participen los mayores, los niños y adolescentes hablando explícitamente de lo que ha sucedido y de la ausencia del ser querido: "Si no se menciona el nombre ni lo sucedido los otros pueden asumir que quien sufre el duelo no quiere que se hable de ello y levantarán un muro de silencio". "Es importante hacer este reconocimiento desde el corazón, aunque duela y emocione. No hacerlo provocará que la familia consuma mucha energía en disimular y esconder los sentimientos naturales y humanos", asegura.

La psicoterapeuta propone pactar en familia qué tradiciones se mantendrán y buscar una manera para recordar a la persona fallecida, que puede ser en la comida, o ante el belén o con un brindis. "Y si alguien se desborda emocionalmente, simplemente darle la mano u ofrecerle un hombro afectuoso y no permitir ni que se aísle, ni que pare el llanto o la emoción que le embarga", cuenta en sus intervenciones en las que explica también experiencias de personas a las que ha tratado.

Xavier Muñoz, psicólogo y fundador Centro de Estudios de la Conducta y del Centro de Alto Rendimiento Empresarial, con sedes en Sabadell y Barcelona, se dedica al seguimiento y refuerzo terapéutico en el duelo desde hace 11 años, cuando falleció su esposa con 47 años.

Para él lo más importante es que quienes están en la mesa, recuerden verbalmente a quien se fue porque en todas las familias hay varias pérdidas: la que para uno era la pareja, para otros era su madre o su hermana. "Tenemos que permitirnos poder gozar hablando de ellos, con la boca llena, por lo importantes que han sido y siguen siendo en nuestras vidas".

El duelo en días señalados y la capacidad del ser humano para vivir con la pérdida está también presente en el documental Aulki hutsak [La silla vacía] dirigido por Iñaki Peña Bandrés, médico de hospitalización a domicilio del Hospital de Zumárraga (Gipuzkoa). Su trabajo hizo doblete en el palmarés del Festival Internacional Cine Invisible de Bilbao 2014: premio al mejor trabajo en euskera y premio del público. Podrá verse el día 20 en Monzón.

La experiencia personal de este médico dedicado a los cuidados paliativos fue el punto de partida de la grabación. "El duelo por la muerte de mi padre coincidió con el diagnóstico de otro proceso tumoral a mi madre -recuerda- y el documental comenzó a idearse en la Navidad de 2012, por lo que está relacionado con estas fechas". Uno de los capítulos del documental aborda el enfado: "Hemos querido hablar de la rabia como uno de los sentimientos posibles además de la tristeza u otros. Hemos recogido el enfado muchas veces incluso con los profesionales".

Iñaki Peña considera que en la mayoría de los casos no es necesario recurrir a un profesional. "Se puede solucionar con las armas que tenemos todos: con escuchar y contar, con tener una personas con escucha empática y activa", resume. Su documental, sin duda, será una de las herramientas que escogerán muchos hogares para gestionar mejor el duelo esta Navidad.

Fuente: La Vanguardia

twits a: @dinoderadio

Creado por Julio Torreguitart